Ahora si, Ahora no por @ElchicodelDAI y @basketypuntoo

AHORA SI, AHORA NO
• ¡Este entrenador no se entera! ¡Pero saca ya al chaval! – Gritaba un aficionado.
• Nos estamos jugando el Playoff, él sabe lo que hace. – Le respondió tranquilamente otro.
• ¡Que va a saber! ¡Que se largue y que venga uno nuevo! – Le contestó enfurecido el primer aficionado.
Muchas veces nos hemos encontrado en el pabellón a aficionados que no estaban de acuerdo con la filosofía de cambios, de juego… o simplemente no estaban de acuerdo con que él fuera el entrenador. Y eso era lo que más les sacaba de sus casillas.
• ¿Qué hace este tío aquí si no ha hecho nada?
• ¿Pero a que está jugando?
Siempre en la cuerda floja para el aficionado, incluso cuando clasificó al CAI en tercera posición, aun tenía detractores. Quedar primero entre los clubes de baloncesto y tercero en la liga ACB con una diferencia presupuestaria abismal, no era mérito de verdad. Sino más bien era demérito por no ganar la liga ACB.
Mucha gente no conoce el calvario de los entrenadores y quizás sea mejor así, los ven como muñecos a los cuales arrojar su rabia por no sacar al jugador que quieren ver, o por jugar mal una última posesión. A ellos eso les da igual porque se ha perdido, aunque a veces, ganar es incluso peor.
• Hemos ganado de 10… ¡Solamente de 10!
• Nos hemos clasificado para Playoff… ¡Si a estos los clasifico hasta yo! Con otro entrenador iríamos mejor.
Estas son algunas de las perlas que se pueden recopilar, y solo ponemos dos porque se podrían poner bastantes más y muy ofensivas, la verdad.
Pero lo peor de todo son aquellos a los que se les hincha el pecho de tal manera que parecen un pez globo, cuando un año atrás se les llenaba la boca de que no era un entrenador válido, y que no debería sentarse en el banquillo del CAI. Luego que ocupara otros banquillos ya no era su problema, pero el del CAI, vetado.
Sí, nos referimos al gran José Luis Abós. Una persona que lo dejó todo para buscar suerte en el mundo del baloncesto. Una persona que fue subiendo poco a poco, entrenando a equipos en categorías inferiores y siendo ayudante en varios equipos ACB, hasta que en el 2009 llegó al CAI Zaragoza de la mano de Willy Villar.

Aunque este artículo es de opinión, lo que vamos a exponer ahora son algunos de los datos que consiguió año a año José Luis en su paso por el CAI. Después de leerlos, que cada uno saque sus propias conclusiones:
-En su primera temporada, pese a que tuvo que lidiar durante muchos partidos con las bajas de jugadores importantes como Rafa Hettsheimeir y David Barlow (entre otros), consiguió el ascenso directo en la penúltima jornada, clasificándose en primera posición.
-En su segunda temporada, con incorporaciones de nivel como Carlos Cabezas, Pablo Aguilar y Sam Van Rossom, el conjunto maño consiguió un balance de 16-18, perdiendo tan solo cinco partidos en su cancha. Hay que recordar que el CAI era un equipo recién ascendido, que tendría que estar luchando por mantener la categoría, pero que acabó más cerca del Playoff que de los puestos de descenso, de los que estaba matemáticamente fuera a 8 jornadas de finalizar la temporada. Por cierto, en esta temporada el CAI fue capaz de vencer tanto al Barcelona como al Real Madrid.
-En su tercera temporada, las incorporaciones más importantes fueron las de Bracey Wright y Jon Stefansson. Esta temporada fue la única de sus cinco en la que José Luis no consiguió llevar al equipo a cotas más altas que en la anterior, y el CAI hizo idéntico balance que en la pasada. 16 victorias, 18 derrotas y décimos en la clasificación. Eso sí, esta vez el CAI solo perdió 3 partidos en su pabellón.
-En su cuarta temporada, las caras nuevas más destacadas fueron las de Pedro Llompart, Henk Norel y Damjan Rudez. Zaragoza albergó la Supercopa Endesa, en la que participó el CAI como anfitrión. Perdió en semifinales contra el Real Madrid, que acabaría venciendo en la final al Barcelona. Este año el CAI se clasificó por primera vez en su corta historia para la Copa del Rey, donde sucumbió en cuartos contra el anfitrión, el por entonces Caja Laboral. Pero lo mejor estaba por llegar, el CAI acabó la temporada regular con un increíble balance de 21 victorias y 13 derrotas, y se metió en los Playoffs en quinto puesto. En cuartos se enfrentó al cuarto clasificado, el Valencia Basket. Tras caer vapuleados en el primer partido, el equipo maño supo levantarse y se llevó el siguiente, en el probablemente mejor partido de toda su corta historia, venciendo 122-120 tras tres prórrogas. También se impuso en el tercer partido y pasó a semifinales, donde notó el cansancio y perdió los tres partidos ante el Real Madrid. El CAI finalizó la temporada como el tercer clasificado (solo por detrás de los dos grandes, Barsa y Madrid).
-En su quinta y última temporada, el CAI contó con las nuevas incorporaciones de gente como Viktor Sanikidze y Giorgi Shermadini. El club jugó por primera vez la Eurocup gracias a su última gran campaña y consiguió pasar a la segunda ronda, en la que tuvieron opciones de superarla hasta el último partido. Después, se clasificó para la Copa, donde le volvió a tocar jugar contra el anfitrión, esta vez Unicaja. El equipo maño consiguió dar la sorpresa y se impuso por 5 puntos, pasando a jugar la semifinal contra el Real Madrid, con el que perdió. En liga, el CAI volvió a clasificarse para los Playoffs, pero ya no contaba con su hombre clave, Shermadini, que marchó a Olympiakos. No pudo hacer nada contra su bestia negra, el Real Madrid y perdió sus dos partidos en cuartos.

Ahora continuemos con el artículo. Si hay algo que no entendemos, es el porqué del atizamiento gratuito. Si, quizás lo hizo mal en algún partido. Si, quizás a veces cometió errores. Pero el entrenador no tiene el don de la infalibilidad, pues en ese momento un entrenador hace lo que está en su mano y cree que es lo mejor para el equipo. Igual en una decisión se pierde un average y luego se arrepiente de esa decisión que ha tomado. Pero en ese momento pensó que hizo lo que debía. Alguna que otra vez el aficionado juega a ser entrenador y criticar las acciones y/o decisiones que se toman en ese momento… y no creemos que ese mismo aficionado quiera que el entrenador de su equipo vaya a su trabajo y le critique por como lo realiza.
Recordamos un hashtag, #abosdimisión y lo hacemos porque algunas de esas personas seguro que se han hinchado el pecho diciendo aquello de:
• Yo siempre tuve fe en Don José Luis.
• Yo siempre defendí a Abós.
• Él era el idóneo para el banquillo del CAI.
Lo mejor de todo, es que meses antes pedían su cabeza como quien está en el Coliseo Romano con el pulgar hacia abajo. Respetamos que la gente pidiera su dimisión, pero no respetamos que luego vinieran pidiendo medallas por haberlo defendido.