JOSÉ LUIS ABÓS. LECCIÓN DE VIDA, por Balonzesto

Puso de nuevo a Zaragoza en el mapa. Honró aquello tan manido de “Zaragoza Ciudad de
Baloncesto”, convirtiéndose en el referente del basket aragonés en estos tiempos en los que
ya no llegan jugadores aragoneses a la élite, únicamente grandes entrenadores, de los que fue
su estandarte.

Pero también cuando alguien pregunte en un futuro remoto quién fue aquel José Luis Abós
que sigue vivo en la memoria colectiva, se podrá resumir contestando que José Luis Abós fue
un soñador.

Y que ese es el verdadero motivo.

Su legado. Su lección de vida.

José Luis fue un vitalista enamorado del deporte y del baloncesto que reclamaba el derecho a
soñar con las victorias de su equipo. Alguien que persiguió su anhelo hasta convertirlo en
realidad. Que lo cumplió entrenando al club de su ciudad, Zaragoza, haciéndolo de nuevo
competitivo y dotándolo de un carácter con el que se identificaba la afición. Era un soñador,
porque transmitía la capacidad de soñar.

Abós demostró con el ejemplo aquel rasgo distintivo aragonés del “no reblar”, algo que se
contagió a la iniciativa popular nacida de manera espontánea, desde el entorno digital y que
gracias al apoyo de miles de ciudadanos consiguió rendirle tributo en reconocimiento a su
personalidad, a su calidad humana y profesional.

Abós será recordado porque su elección fue vivir. Siempre. Y quedarse en el recuerdo de todos
con los que compartió su tiempo.
Sus éxitos deportivos quedarán tatuados en los libros de historia, los vídeos de las hazañas de
sus equipos grabados en las retinas de los aficionados al deporte. Sus lecciones, en las guías de
maestros. Su nombre siempre asociado a la ciudad de Zaragoza.

A sus hijos, a Paloma y a Javier, nos gustaría decirles que su padre no solo trasciende a través
de ellos. José Luis Abós ya era patrimonio de Aragón antes de, y por eso no se marchará nunca,
se queda en el alma de miles de personas, como ejemplo de baloncesto y de vida.

balonZesto.net