JOSÉ LUIS ABÓS SIEMPRE EN NUESTRO RECUERDO – Paco Bretón – @caista

En primer lugar es un honor y un privilegio poder participar en este más que merecido homenaje a José Luis Abós. Y lo primero antes de escribir nada es mandar un afectuoso saludo a la familia y amigos de José Luis.

Hace muchos años, cuando el Cai era un club convulso y Óscar Quintana estaba en la cuerda floja, un gran amigo me habló de la posibilidad de escribir un artículo, entonces todavía escribía en la web caizaragoza.net, recordando que en la ACB había un entrenador aragonés que podía ser una opción para el Cai si cesaba, como así fue, a Quintana. En aquellos años José Luis era entrenador ayudante en Girona. Me pareció bien y lo titulé “Un aragonés en la ACB”. Lástima que el artículo esté perdido en las profundidades de internet y sea imposible recuperarlo.

A medida que me fui documentando descubrí, porque con la desaparición del viejo Cai se me había olvidado, la extensa y prolífica carrera profesional de José Luis. Desde su doble campeonato de España junior pasando por los Demon Deacons de Wake Forest hasta su gran trabajo en Inca. Siendo además Director Técnico de club y de la FAB, seleccionador aragonés y entrenador ayudante de Mario Pesquera, Alfred Julbe, Juan Llaneza y Edu Torres en la ACB.

Como escribí en su día, había desempeñado prácticamente todas las funciones que se podían desempeñar a nivel de técnico de baloncesto. Y con su amplia experiencia y conocimiento de la segunda categoría del basket nacional mi artículo concluía que era un candidato ideal para el banquillo del Cai. Tardó unos años, demasiados, pero lo consiguió y lo demostró con creces.

Tuve la suerte de conocerle personalmente y charlar con él en varias ocasiones. Pero nuestra mayor relación fue a través de las ondas en los diversos medios en los que he colaborado con Quique Riverola a través de las múltiples entrevistas que le hicimos, la mayoría cuando estaba en Inca y se enfrentaba al Cai. Jamás puso una pega y siempre nos atendió con la extrema educación y amabilidad que le caracterizaban.

De esas entrevistas tengo grabada a fuego su respuesta a la pregunta de Quique de cuando entrenaría al Cai. Nos contestó que era algo que veía casi imposible. Cuando escuché esa respuesta me quedé estupefacto y pasé varios días pensando en los motivos absurdos, porque no podían ser otros, que parecía que impedirían que José Luis entrenase al Cai. A día de hoy sigo sin descifrarlos.

Pero tras el primer ascenso y una temporada caótica y desastrosa el equipo descendió. Y en el peor momento de la historia del club fue cuando le llamaron y acudió al rescate. Porque era un momento clave para el club. Había que ascender a la primera o desaparecer, debido a las pérdidas provocadas por los esfuerzos de última hora para intentar mantener la categoría, Habrá algún caso más, pero yo siempre digo que bendito descenso. Bendito descenso.

Y llegaron José Luis junto a Willy Villar. Hasta la fecha lo mejor que le ha pasado al Cai. Y en una temporada de enorme reducción presupuestaria y con múltiples problemas deportivos, lesiones, pasaportes, cambios, al final, cuando José Luis tuvo el equipo completo no perdió ni un partido hasta que logró el ascenso. El ascenso de verdad. El ascenso que nos ha llevado hasta lo que somos ahora.

Y después vinieron los años ACB, el fantástico juego desplegado en los partidos de casa, el enorme % de victorias como local, los partidos increíbles de las 4 prórrogas con Burgos, este en Leb, o las 3 con Valencia, la participación en la Copa y en la Eurocup, en resumen, volvió el baloncesto de verdad a Zaragoza. José Luis colocó al Cai en el lugar que nunca debió perder acorde a los presupuestos actuales. Y todo ello con el colofón del campeonato oficioso de equipos de baloncesto con el inolvidable tercer puesto en la épica eliminatoria con Valencia. José Luis acabó triunfando en su casa, en su tierra y con su club de toda la vida.

No lo tuvo fácil, tuvo que soportar muchas críticas, demasiadas desde mi punto de vista. Supongo que relacionadas con la respuesta de que era casi imposible entrenar al Cai. Pero las fue acallando una tras otra. Con su trabajo, con su esfuerzo, con los resultados, con el juego del equipo, con las victorias. Demostrando que era un gran entrenador que se había curtido y hecho a sí mismo durante muchos años.

Y le llegaron los reconocimientos públicos totalmente merecidos. Aunque me atrevería a decir, igual es una osadía, que el reconocimiento más importante fue el de su gente, el de la afición del Cai. Me quedo con el campeones, campeones del día del Madrid y con la cerrada ovación cuando Pablo Aguilar hizo referencia a su entrenador, siempre al margen de sus jugadores, en el discurso de fin de temporada. Inolvidable.

José Luis Abós hizo historia en el Cai Zaragoza. Hizo historia en el baloncesto de Zaragoza y Aragón. Los que me siguen en twitter saben que le hago mi humilde homenaje el día que el Cai juega en el Palau recordando que la única victoria en ese pabellón es suya y de su Cai. Y lo ha hecho en base al trabajo, a la humildad, a la seriedad, al esfuerzo constante, a sus enormes conocimientos, a su educación, a su amabilidad, en definitiva, a su excepcional forma de ser.

José Luis Abós siempre en nuestro recuerdo.

Paco Bretón @caista