Nos vemos el martes, por Juan Carlos Villena

José Luis Abós dejó una de esas frases para el recuerdo en la Fonteta. La noche del 23 de mayo de 2013, después de perder 80-42 frente al Valencia Basket en el primer partido de los cuartos de final del playoff, dejó una sentencia que tuvo su carga de profundidad tras el histórico partido de las tres prórrogas en Zaragoza que llevó la serie de nuevo a Valencia. “Nos vemos el martes”, así terminó su rueda de prensa posterior a un partido que dejó la anotación más baja de un equipo en un partido en las eliminatorias por el título y la sexta mayor diferencia de un partido de playoff.

El CAI volvió a la Fonteta el martes 28, como había vaticinado Abós. Lo hizo para levantar la eliminatoria y dejar con la miel en los labios al equipo de Perasovic. El 77-83 del tercer partido fue un símbolo para cualquier equipo que nunca se rinde. En menos de una semana el técnico consiguió levantar una paliza histórica para convertirla en un golpe encima del tablero. El injusto sistema de licencias en la Euroliga, donde los despachos se imponen a la pista, impidió a aquel equipo disputar la máxima competición europea.

Tiempo después Van Rossom y Aguilar, soldados en aquel momento de Abós, reconocieron emocionados en LAS PROVINCIAS el legado de aquellos tres partidos que les dejó José Luis Abós, con una enseñanza; en la vida no hay que rendirse jamás. Nos vemos el martes.