Pepelu Abós, uno de los nuestros – José Luis Artús en Aragón Sport

Tuvo ‘nubenegra’ la acertada idea de que los 18 amigos que formamos parte de una de las miles de Ligas privadas que conforman el apasionante juego del ‘Supermanager ACB’ añadiéramos al habitual nombre de nuestro grupo, ‘Unessito’, el de Pepelu Abós. Lo hizo en homenaje y apoyo a una persona cercana que estaba pasando por un delicadisimo momento de salud. Amigo personal de muchos de los integrantes de nuestra ‘peña’, agradable conocido del resto, José Luis Abós ha sido uno de los artífices indirectos de una etapa bonita de nuestro grupo. Tanto por las obligaciones familiares como profesionales, no es fácil lograr mantener tanto contacto rondando o pasando de los 40 años. Y ‘Unessito’ lo ha conseguido con multitud de comidas, aperitivos, cenas, viajes y hasta carreras ciclistas que siempre han tenido un epicentro: el CAI.

No es el Basket Zaragoza un club cualquiera. Hace ya muchos años que se rige como una familia, con sus pequeñas discrepancias en momentos determinados pero con una fortaleza enorme cuando se trata de ir a una. Las jerarquías funcionan porque están basadas en el respeto, en la profesionalidad y sobre todo en la amistad. Esos valores transmitidos al entorno se multiplican por mil y es en ese contexto en el que mejor se puede entender que José Luis Abós fuera tan querido. Su simpatía y su naturalidad estaban muy por encima de sus éxitos. Y eso le hacía cercano para cualquiera que quisiera conversar con él o pedirle algo.

“Gracias a todos por vuestro apoyo, chicos. DEP José Luis Abós. ¡Un grande! Uno de los nuestros. Ánimo a todo Unessito, os apreciaba un montón”, fue el mensaje que ‘Aló’ envió a nuestro grupo de ‘whatsapp’ una vez conocida la noticia del fallecimiento. Y se hizo un eterno silencio en un chat habitualmente lleno de comentarios y bromas, un silencio que duró muchísimas horas.

En esas localidades de detrás del banquillo caísta que ‘Unessito’ ocupa en el Pabellón Príncipe Felipe (esperemos que pronto Pabellón José Luis Abós), pegadas a donde el ‘coach’ daba instrucciones, se va a echar mucho de menos su elegante figura y su seductora sonrisa. ‘Barrionis’, su siempre implacable defensor, recordará eternamente aquel abrazo que se dieron en San Sebastián, en las entrañas del pabellón del entonces llamado Bruesa. Y el resto seguiremos teniéndole presente en todos y cada uno de los eventos que organicemos. Hasta crearemos probablemente una nuestras clásicas ‘comisiones’ con su nombre.

Zaragoza y su inigualable Basílica del Pilar le despide este jueves 23 de octubre, justo el día en el que mi hija Cristina, quien también ha vivido el caísmo y todavía se ríe recordando la ‘kisscam’, cumple 10 años. No se me olvidará. De parte de ‘Unessito’, ¡hasta siempre Pepelu! Uno de los nuestros.